
La reforestación es implementada en donde la cobertura de árboles ha sido reducida por condiciones climáticas o actividades humanas.
La regeneración de la cobertura arbórea induce el mejoramiento de la estructura, la fertilidad y la protección de los suelos y aumenta la disponibilidad de forraje durante la estación seca.
La reforestación puede ser implementada mediante diferentes técnicas con especies nativas o exóticas. La plantación y siembra directa son las más comunes.
La plantación de especies locales o exóticas se basa necesariamente en viveros de árboles en donde se usan diferentes técnicas para mejorar los resultados de la plantación. Los costes son bastante altos.
La siembra directa es una técnica de bajo costo pero su tasa de éxito es mucho más baja. Requiere semillas de alta calidad, pre-tratamiento de semillas y baja presión tanto de humanos como de animales.
La propagación vegetativa es una técnica de bajo costo que necesita un mínimo control en el terreno para ser orientada y estimulada.
Se pueden usar otras técnicas, tales como la regeneración asistida, la protección de islas arboladas para la producción y diseminación de semillas, o la protección temporal de la tierra contra los herbívoros (vea Protección de la regeneración de árboles).
La introducción de árboles puede aplicarse siguiendo varios formatos:
Lotes de reforestación (o parcelas): estos lotes tienen varias formas y superficies.
Cercas vivas: plantación de árboles contiguos en el límite de campos o pasturas.
Rompe-vientos y árboles de sombra.
1 comentario:
Reforestar nuestro país es clave: la indiscriminada tala de árboles, el cambio climático, los incendios... España se está convirtiendo en un desierto y eso no lo podemos permitir.
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